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Bitácora de Martha Cecilia Ruiz

Mujeres

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ARTISTA: Únete para poner fin a la violencia contra las Mujeres

 

En febrero de 2008, el Secretario General (SG) de las Naciones Unidas lanzó la Campaña ÚNETE para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres, cuyo objetivo es generar mayor conciencia pública e incrementar la voluntad política y los recursos asignados a prevenir, responder y sancionar la violencia contra las mujeres.

En Nicaragua, las escritoras Ninozka Chacón, Marianela Corriols y Martha Cecilia Ruiz se han unido a la campaña, que se extiende hasta el año 2015, reforzando así la necesidad de trabajar por el fin de la violencia  contra las mujeres para alcanzar los ODMs.

El SG está haciendo un llamado a la acción de gobiernos, sociedad civil, organizaciones de mujeres, jóvenes, sector privado, artistas, medios de comunicación, hombres y mujeres, niños y niñas, y a todas las Agencias, Fondos y Programas de Naciones Unidas para que sumen esfuerzos para eliminar este problema.

En América Latina y el Caribe tres son los pilares de la Campaña:

Alto a la Impunidad, Ni una Más y La Responsabilidad es de Todos y Todas, además de fortalecer los sistemas de información sobre todas las formas de violencia contra las mujeres.

El objetivo de una adhesión es fortalecer las acciones de los y las artistas en apoyo a la Campaña, aprovechando el impulso de la gran influencia que tienen en la sociedad, y motivando así a otros agentes de la comunidad artística a adherirse. De este modo  el objetivo de la campaña, en torno a la prevención, atención, sanción y reparación de la violencia contra las mujeres, estará cada día más cerca de cumplirse.

¿QUÉ IMPLICA ADHERIRSE A LA CAMPAÑA?

Implica manifestar públicamente su adhesión a los objetivos planteados por la Campaña  del SG. Supone un compromiso real y tangible de mencionar esta Campaña y sus objetivos en cada una de sus intervenciones públicas.  Significa planificar en su agenda la participación en actividades del Grupo de Artistas amigos de la campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres, Red de Artistas ÚNETE.

Los beneficios de pertenecer al Grupo de Artistas amigos de la campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres, es manifestar en primera instancia, su apoyo y compromiso con una importante causa, trabajar por el fin de la violencia contra las mujeres. Podrá establecer conexiones con artistas comprometidos que trabajan temas comunes y podrá participar en los eventos, acciones y actividades de la Red de Artistas ÚNETE

Todo ello, teniendo en cuenta que dispondrá de las redes sociales y medios de comunicación de la Campaña ÚNETE para la difusión de sus actividades (Blog GrupodeartistasÚNETE, Twitter y facebook, youtube, flicker).

¿CÓMO PUEDE ADHERIRSE?

A través de una manifestación pública que refleje y transmita a la sociedad su firme compromiso de abordar seriamente la violencia contra las mujeres en su agenda mediante acciones significativas tras la firma del certificado de adhesión a la Campaña ÚNETE y envío a Caterina de Tena, responsable de comunicación de la Campaña ÚNETE (caterina.detena@unwomen.org) 

Le invitamos a firmar un certificado de adhesión a la campaña, y le exhortamos a invitar a otros artistas a adherirse.

Los/as artistas participantes serán voceros/as de la Campaña y se les anima a instar en sus comunidades la creación y el mantenimiento de culturas basadas en la igualdad y en la paz.

 

 

 

Informe del progreso de las mujeres en el mundo

La justicia todavía está fuera de alcance para millones de mujeres, declara el informe insignia por ONU Mujeres El progreso de las mujeres en el mundo.

Nicaragua es un ejemplo de las degigualdades e injusticias para las mujeres, no sólo manifestadas en los repudiables asesinatos por razones de género o en la violencia sexual, sino también en la vida cotidiana y las diversas formas de discriminación que se "naturilazan" en las casas y en los medios de comunicación.

El informe de ONU Mujeres reconoce los avances alcanzados – por ejemplo, 139 países y territorios ahora consagran la igualdad de género en sus constituciones y la violencia domestica está prohibida en 125 países  – pero también muestra que, muy a menudo, las mujeres siguen experimentando injusticias, violencia y desigualdades en el hogar y en el ámbito laboral. Globalmente, son más de 603 millones de mujeres que viven en países donde la violencia domestica no está prohibida por la ley.

Para leer el informe completo visite el sitio: http://progress.unwomen.org y para mirar el video de la semana visite YouTube. Únete a las discusiones en Facebook y Twitter, usando #UNWomenProgress y lleva El progreso de las mujeres en el mundo hasta sus amigos y redes sociales!

ONU Mujeres insta a los gobiernos a adoptar medidas urgentes para erradicar las injusticias que mantienen a las mujeres en la pobreza y con menos poder que los hombres en todos los países del mundo.
información obtenida del Equipo de Di NO – UNETE, ONU Mujeres

México: 80 por ciento de mujeres con VIH sufrió violencia

Violencia las hizo más vulnerables para contraer el virus: Balance 

Por Guadalupe Cruz Jaimes México DF, 10 ene 11 (CIMAC).- A pesar de que la mayoría de las mexicanas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) ha sufrido algún tipo de violencia y de que este hecho las hizo más vulnerables para adquirir la enfermedad, las políticas públicas para prevenir y atender la problemática son insuficientes. En entrevista con Cimacnoticias, Eugenia López Uribe, coordinadora general de Balance, organización promotora de los derechos sexuales con énfasis en mujeres y jóvenes, dijo que es preciso que el vínculo entre violencia de género y VIH se considere en el diseño e implementación de políticas públicas en México, donde 7 de cada 10 mujeres sufre algún tipo de violencia. De acuerdo con la experta, la violencia de género “inhabilita a las mujeres para que utilicen condón y para que negocien el uso de éste”. La realidad es “preocupante y debe atenderse con la finalidad de disminuir la vulnerabilidad que tienen las mexicanas para adquirir el virus”, ya que según un estudio realizado por Balance en mujeres con VIH de diversos estados del país, 80 por ciento sufrió algún tipo de violencia. En el análisis, elaborado en conjunto con Tamil Kendall, especialista en la problemática de mujeres y VIH, Balance señala que 67.7 por ciento de entrevistadas padeció violencia física, 38.7 sufrió violencia sexual y 58 por ciento experimentó violencia psicológica. A su vez, 9.6 por ciento de las mujeres que comentaron que son seropositivas sufrió violencia física; el mismo porcentaje dijo que padeció violencia sexual y 22.5 por ciento violencia psicológica, debido a que al hablar de su condición “su pareja se siente agraviado porque evidencia que él también es seropositivo”. A estos tipos de violencia relacionados con el aumento de la vulnerabilidad de las mexicanas para adquirir VIH, se suma la violencia institucional, ya que “los mensajes de prevención no están dirigidos a la población en mayor riesgo: las mujeres unidas”, quienes no son consideradas una población a la que se le deba dar información e insumos para prevenir la transmisión del virus. Y en consecuencia tampoco se les ofrece la prueba de detección del VIH, aun cuando llega a los servicios médicos con “síntomas de quienes son víctimas de violencia”, refirió López Uribe. Abundó que la violencia de género no se menciona en el plan nacional de VIH y tampoco se reconoce como un aspecto integral de atención de los servicios de salud para mujeres seropositivas. Puso como ejemplo que la violencia no se identifica como parte de la consejería previa a la prueba del virus, ni como parte de la consejería posterior a la detección del VIH para las mujeres que resultaron positivas. Los instrumentos que en el país tienen en cuenta la relación de violencia de género y VIH son la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Norma Oficial Mexicana (NOM) 190 -que establece los criterios para la atención médica de la violencia intrafamiliar-, y la NOM 010, que plantea los lineamientos para la prevención y control de la infección por VIH, los cuales, aseguró Eugenia López, “en los hechos no se aplican”. 11/GCJ/RMB/LGL

(Todos los creditos para CIMAC Noticias)

Concierto Voces Unidas contra la violencia hacia las Mujeres

Concierto Voces Unidas contra la violencia hacia las Mujeres

*Clara Grun, Elsa Basil y Gaby Baca se unen para apoyar a grupos de mujeres jóvenes en C.A.

Managua, 3 de noviembre de 2010.- Tres reconocidas cantautoras nicaragüenses se unen al Fondo Centroamericano de Mujeres (FCAM) para promover el derecho de las mujeres jóvenes a vivir libre de violencia y para recaudar fondos dirigidos a los grupos de mujeres de base que trabajan por sus derechos en Centroamérica.

La iniciativa es parte de la campaña regional Donatón por una vida sin violencia hacia las mujeres, cuyo lanzamiento se realizará en el concierto que ofrecerán Clara Grun, Elsa Basil y Gaby Baca el sábado 11 de diciembre a las 8.00 pm en el Garabato Café en Managua.

“Denunciar la violencia de género y apoyar a los grupos de mujeres que trabajan para defender sus vida y sus derechos, es especialmente sensible en una región como Centroamérica, que cada año experimenta una escalada en los asesinatos de mujeres por razones de género”, asegura la cantautora Elsa Basil.

 “Las mujeres  a diario enfrentamos diversas expresiones de abuso y discriminación, sin embargo sabemos que hay mujeres que viven en situación de mayor vulnerabilidad, como las que viven en zonas alejadas de las capitales, mujeres indígenas, con VIH, trabajadoras sexuales y son esos grupos a los que el FCAM está apoyando y a quienes llegará lo recaudado con la venta de boletos”, afirma Clara Grun.

Para Gaby Baca, -autora de una canción donde denuncia el acoso y la violencia verbal  que reciben las mujeres en las calles-,  “es una opción de vida poder manifestarse libremente, demandar respeto a los derechos de las mujeres e invitar a más gente a aportar para hacer de Centroamérica un lugar donde las mujeres podemos vivir libres y sin miedo”.

La violencia contra las mujeres en Centroamérica cada año deja miles de mujeres muertas y cientos de miles con graves afectaciones físicas y emocionales. Según datos de la Red de Mujeres contra la Violencia solamente en Nicaragua, al menos 84 mujeres y niñas han sido asesinadas este año producto de la violencia machista.

El Fondo Centroamericano de Mujeres (FCAM) es la primera y única fundación en la región, que desde el 2003 se dedica a movilizar recursos para apoyar a organizaciones de mujeres –especialmente mujeres jóvenes- que trabajan en la defensa y promoción de sus derechos a la Integridad Física y Emocional, Justicia Económica y a la Participación y el Liderazgo.

 

Para apoyar a los grupos que acompaña el FCAM y conocer más de su trabajo en la región, escribir a info@fcmujeres.org o visitar www.fcmujeres.org

Martha Cecilia Ruiz
Responsable de Comunicación FCAM
martha@fcmujeres.org
Teléf. 2254 4981 al 83 ext. 18 
Móvil: 8327 3144

Las prostitutas os precederán...obra de teatro

Las prostitutas os precederán...obra de teatro

Católicas por el Derecho a Decidir invita a ver esta obra. La entrada es gratis.
9 de dic. Teatro Justo Rufino Garay, Managua----10 de dic. Alianza Francesa, Managua----11 de dic. C.C. Guanuca, Matagalpa---12 de dic. Cine Karawala, Granada---14 de dic.  Teatro Hedora, León---
Contacto: Católicas por el Derecho a Decidir
cdd_nicaragua@hotmail.com

Donatón por una vida sin violencia hacia las mujeres

Donatón por una vida sin violencia hacia las mujeres

Vos también podés unirte a la iniciativa de apoyo a grupos de mujeres jóvenes en Centroamérica, podés colocar el logo de la campaña en tu blog o en tu perfil Facebook y manifestar públicamente que creés que es posible construir una Centoramérica libre de violencia hacia las mujeres. También podés entrar a la página del Fondo Centroamericano de Mujeres (FCAM) www.fcmujeres.org y participar en las actividades de recaudación que realizarán grupos de mujeres de base. Para ver el spot de la campaña hacé clic aquí.

De cómo vamos adelante en el campeonato centroamericano de la desfachatez o sobre la máxima del cinismo que grita: “¡mujeres a sus casas! O después no digan…”

Martha C. Ruiz*
Esta semana nuevamente escuchamos que Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica ¿o quizá el menos inseguro? Digamos pues, el que registra menor número de denuncias. No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que en el foro “Compromiso con Centroamérica”, realizado en Panamá con el financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) nuevamente quedó claro que en nuestro país estamos menos peor que nuestros vecinos, porque no tenemos tantos descuartizamientos, tortura y secuestros como en Guatemala y El Salvador.

Si bien Nicaragua tiene sus particularidades en cuanto a la respuesta a la violencia juvenil y en organización comunitaria, está claro que en temas de criminalidad y violencia somos parte de esa Centroamérica parecida y muy unida. Unida en la inseguridad de su ciudadanía, en el ilusionismo de la democracia, en la violencia contra las mujeres  y en la fantasía de la postmodernidad a través de la telefonía celular y la Internet.  Aderezado estos días con la nueva oleada “patriótica” del río San Juan.

Pero para orgullo nacional, hay que aclarar que en asuntos de desfachatez Nicaragua va delantera: cuidado nos llevamos el premio del año con las declaraciones del fiscal Julio Montenegro, quien de pronto pasó a ser el defensor de  Farinton Reyes, condenado a ocho años de prisión por violación contra Fátima Hernández.

Este funcionarios pagado con nuestros impuestos, supuesto representante de las víctimas de este país declaró a los magistrados de la Sala Penal Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua, que el acusado es inocente en tanto tenía “algún vínculo anterior” con la víctima.

Según los medios, durante la audiencia el fiscal recordó que en el juicio los testigos dijeron que el agresor y la víctima bebieron cerveza, bailaron y se besaron, y que después en una gasolinera discutieron, por lo tanto, concluye que tenían una relación, lo que supuestamente justificaría lo ocurrido.

“Si se besaron, bailaron y discutieron en la gasolinera, tenían algún vínculo anterior…, que me disculpe Fátima”, expresó el fiscal. ¿Será que lo disculpemos el resto de las nicaragüenses? Pues a partir de sus palabras, el mensaje es que debemos regresar a nuestras casas, de donde nunca debimos haber salido, pues estar en las calles, en las gasolineras y bailar por ahí, nos hace mujeres públicas,  merecedoras de la violencia sexista.

Durante los últimos cinco años la violencia intrafamiliar y sobre todo la violencia contra las mujeres, ha ido en aumento en Nicaragua. Un estudio del doctor Zacarías Duarte director del Instituto de Medicina Legal IML,  confirma que la violencia intrafamiliar pasó de 10 mil 228 casos registrados en 2005 a 11 mil 313 en 2009.

Ahí tendríamos otro desfile de violadores inocentes, pues está claro que entre víctimas y agresores, existen vínculos anteriores, sobre todo porque la mayoría de los abusadores de mujeres y de niñas, son parientes o conocidos de la familia.

De nuevo la responsabilidad de las agresiones sexuales recae en las víctimas y no en los agresores. ¡Salgamos vecinas! La lucha continúa.                                                                                                                              

(Para leer declaraciones del Fiscal y nota completa sobre estudio IML: seguir los enlaces a las versiones digitales de END y La Prensa).

Managua, 29 de octubre de 2010

*Atención Fiscalía: la autora es de cuidado, además de periodista, se dice de ella que lee y escribe poesía, participa en la Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE), se le ha visto viajar sola y hablar en público. Trabaja para una organización de mujeres y estudia el Diplomado de Comunicación, Género y Desarrollo Humano en la UCA.

 

 

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Eve Ensler: calva, valiente y hermosa

Escuche (en español)

Publicado el 2 de septiembre de 2010

Por Amy Goodman*

Calva, valiente y hermosa: palabras que apenas alcanzan para comenzar a captar a la extraordinaria Eve Ensler, quien se sentó a mi lado la semana pasada, en medio de su batalla contra el cáncer de útero, para hablar de Nueva Orleáns y de la República Democrática del Congo. Autora de la conocida obra de teatro “Monólogos de la Vagina” y creadora de Día V, un movimiento activista mundial para detener la violencia contra mujeres y niñas, Eve cuenta cómo “el cáncer ha sido un enorme regalo”.

El emotivo ensayo de Eve “Congo Cáncer”, publicado en el periódico londinense The Guardian, comienza diciendo: “Algunas personas pueden pensar que es posible que una mujer se deprima cuando se le diagnostica cáncer de útero, luego se le practica una importante cirugía que deriva en un mes de infecciones debilitantes para luego rematar con meses de quimioterapia; pero la verdad, ese no fue mi veneno. Eso no ha sido lo que late dentro de mí tarde en las noches y me mantiene despierta y en marcha. Eso no ha sido lo que me empuja a momentos de insoportable oscuridad y depresión.” Su veneno, afirma Ensler en el ensayo, fue la epidemia de violaciones, torturas y violencia contra mujeres y niñas en la región oriental de la República Democrática del Congo.

Eve, que escribió “Monólogos de la Vagina” en 1996 como una forma de celebrar el cuerpo de la mujer y la potencia femenina, cuenta: “Durante los primeros tiempos de la obra y en todos los lugares del planeta a los que iba, las mujeres literalmente hacían cola después de la función. Al principio pensé: qué bien, vienen a contarme acerca de sus maravillosos orgasmos y sus excelentes vidas sexuales, voy a poder agregarlo a la obra. Pero, de hecho, el 90 o 95 por ciento de las mujeres hacían cola para contarme que habían sido víctimas de violación, maltratos, incesto o abuso. Claro que ya sabía que existe violencia contra la mujer, yo misma soy sobreviviente de violación y maltratos, pero no tenía idea de que sus proporciones fueran como las de una epidemia. No tenía idea de que, y estas son cifras estadísticas de la ONU, una de cada tres mujeres en el planeta es violada o golpeada durante su vida. De repente, esa puerta se abrió para mí.”

Fue entonces que Ensler comenzó a producir la obra con el objetivo de recaudar fondos para las líneas telefónicas de apoyo para situaciones de crisis por violación y para organizaciones de mujeres de Estados Unidos. “Se nos ocurrió la idea de Día V que puede significar tanto ‘Día para terminar con la Violencia’, como ‘Día de la Vagina’ y que reclama que el Día de San Valentín sea un día de amabilidad y buena voluntad para con las mujeres. Empezamos con una producción de ‘Monólogos de La Vagina’ en Nueva York en la que participaron actrices asombrosas como Whoopi Goldberg, Susan Sarandon y Glenn Close. Esa noche fue como un catalizador, simplemente dio impulso a este movimiento, y hace ya trece años. Ahora estamos presentes en ciento treinta países. El año pasado hubo cinco mil eventos en mil quinientos o mil seiscientos lugares. Se han recaudado cerca de ochenta millones de dólares, que se han volcado por completo a iniciativas de carácter local y comunitario.”

El movimiento Día V llevó a Eve a algunos de los lugares con situaciones más graves en la Tierra: Haití, la República Democrática del Congo y la Nueva Orleáns post-Huracán Katrina. Eve pasó un año con mujeres de Nueva Orleáns, recopilando, en una serie de monólogos, las descripciones que las mujeres daban de sus vidas y del impacto del Huracán Katrina. Esta recopilación se llama “Nadando contra la corriente”. Increíblemente, en plena quimioterapia, Eve va a dirigir dos funciones especiales a mediados de septiembre en Nueva Orleáns y en el Teatro Apollo de Harlem.

Congo oriental, una región devastada por la guerra en el país más empobrecido del mundo, es donde Eve Ensler y Día V han volcado la mayor parte de sus esfuerzos más recientes. Desde 1996, cientos de miles de mujeres y niñas han sido violadas en la región oriental de la República Democrática del Congo, víctimas de lo que Día V llama “feminicidio.” El mes pasado, rebeldes de Ruanda y del Congo tomaron poblaciones de la región oriental del país y violaron en grupo a casi doscientas mujeres y cinco niños. Las violaciones múltiples tuvieron lugar entre el 30 de julio y el 3 de agosto a pocos kilómetros de una misión de paz de la ONU y fueron denunciadas recién luego de transcurridas tres semanas.

Estas violaciones son brutales, dejan a las víctimas con heridas profundas y fístulas que requieren cirugía. Día V ha trabajado conjuntamente con el Hospital Panzi de Bukavu, única institución médica de la región donde las mujeres pueden recibir tratamiento médico adecuado. Al lado de este hospital, Día V está construyendo una zona segura controlada por mujeres llamada “La Ciudad de la Alegría”.

Eve afirma que fueron las propias mujeres quienes desarrollaron la planificación de La Ciudad de La Alegría: “Pasamos meses y meses con mujeres del Congo, haciendo entrevistas, hablando con ellas acerca de qué era lo que más querían, lo que más necesitaban y todo el mundo hablaba de un lugar donde poder sanar, entrenarse, convertirse en líderes, donde tener el tiempo y un respiro para reconstruirse a ellas mismas y reorientar sus energías hacia sus comunidades.” Si todo sale bien con su propio tratamiento, Eve se les unirá en febrero para la apertura de La Ciudad de la Alegría.

El trabajo de Dia V, según me dijo Eve, define lo que ella llama “un tipo de V de tres vías entre Haití, el Congo y Nueva Orleáns” y explica además: “Las personas hacemos cosas de manera inconciente y somos llevadas a ciertos lugares inconcientemente, es entonces cuando nos damos cuenta de que existen todas estas interconexiones asombrosas. Cuando estaba en Nueva Orleáns y trabajábamos en ‘V elevado a la décima potencia’ hablábamos acerca de dónde íbamos a poner en escena esa enorme muestra y me dijeron que tenía que ir a ver la Plaza Congo, un poco sorprendida les pregunté si en verdad existía un lugar llamado Plaza Congo en Nueva Orleáns y de hecho la Plaza Congo era el lugar a dónde los esclavos acudían los fines de semana para reclamar su herencia originaria. La mayoría de los esclavos que llegaron a Nueva Orleáns provenían del Congo. Esto fue, y es, una asombrosa conexión. Claro que también estamos ahora trabajando en Haiti y vemos este tipo de V de tres vías entre Haití, Congo y Nueva Orleáns. Fue entonces, una vez que habíamos hecho todo eso, que habíamos traído activistas a Nueva Orleáns el año pasado, al doctor Mukwege del Hospital Panza, a quien rendimos homenaje en ese gran evento, y a Christine Schuler Deschryver. Al estar al lado del doctor Mukwege, que es uno de los grandes médicos y líderes del Congo, y realizar la marcha desde la Plaza Congo hasta el estadio Superdomo junto a él, comprendí de qué manera el mundo se encuentra tan profundamente interconectado. Nuestra historia va creando un futuro que, si no investigamos la historia, hace que continuemos con el mismo tipo de opresión y colonialismo, de violación y destrucción que continúan hoy en el Congo, en Haiti y en Nueva Orleáns.”

Con un pañuelo en la cabeza tras haber perdido su cabello durante los tratamientos contra el cáncer, Eve Ensler está a días de comenzar su cuarto round de quimioterapia. Le pregunté cómo hace.

“Las mujeres del Congo me salvaron la vida. Todos los días me levanto y pienso para mis adentros: puedo seguir. Si una mujer en el Congo se levantó esta mañana después de que parte de su interior le fue extirpado, ¿qué problema tengo yo en realidad? Y pienso en cómo bailan. Cada vez que voy al Congo, bailan y cantan y siguen adelante a pesar de haber sido olvidadas y abandonadas por el mundo. Y pienso que tengo que mejorarme, que tengo que vivir para ver el día en que las mujeres del Congo sean libres, porque si esas mujeres son libres, las mujeres de todo el mundo seremos libres y seguiremos adelante.”

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2010 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Fernanda Gerpe y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

*Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 250 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Fondos disponibles para organizaciones de mujeres jóvenes que trabajan por sus derechos humanos

Hasta el 30 de agosto tienen las organizaciones de mujeres jóvenes de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua parar responder a la convocatoria del Fondo Centroamericano de Mujeres (FCAM), la primera y única fundación en la región, que desde el 2003 brinda acompañamiento financiero y técnico a organizaciones de mujeres – especialmente mujeres jóvenes-  que trabajan en la defensa y promoción de sus derechos.

La Convocatoria para recibir fondos por hasta  U$5 mil dólares, está dirigida a grupos integrados y liderados por mujeres jóvenes (entre 16 y 30 años de edad) con poco o ningún acceso a otras fuentes de financiamiento.

Lina Morales, oficial de programas del FCAM, asegura que se dará prioridad a “los grupos ubicados en zonas alejadas de las capitales y en zonas rurales, que trabajen en temas nuevos o controversiales y que tienen poco acceso a otros entes financieros”.

 

También son prioritarios los grupos de  mujeres jóvenes en situaciones de vulnerabilidad: indígenas o afrocaribeñas, con capacidades diferentes, lesbianas, bisexuales, trans, trabajadoras sexuales, mujeres con VIH, trabajadoras en casas particulares y de la maquila, entre otros. No es necesario contar con personería jurídica.

 

 Desde el 2003 a Junio de 2010, el FCAM ha entregado U$2, 260,747 en donativos directos a 158 organizaciones en la región; adicionalmente ha tenido la oportunidad de apoyar a colectivos, redes y organizaciones fuera del área centroamericana como parte de iniciativas regionales.

 

Yanira Campos Dávila, del Movimiento de Mujeres por nuestros Derechos Humanos (Momudh) cuenta que gracias al apoyo del FCAM 32 jóvenes entre los 14 y 28 años participan periódicamente en capacitaciones sobre sus derechos que más tarde replican con otras 150 mujeres de varias comunidades rurales del municipio de Villa El Carmen del departamento de Managua. Entre los logros señala “el establecimiento de coordinaciones para mejorar los servicios de salud a las jóvenes en el municipio y el ser tomadas en cuenta en diversas instancias locales”.

Además del programa de entrega de fondos, el FCAM cuenta con un programa de respuesta rápida, para apoyar iniciativas de protección a la integridad física y emocional de niñas y mujeres en casos de desastres naturales, conflictos y amenazas a defensoras de derechos humanos; así también becas a mujeres jóvenes para que puedan compartir sus agendas y prioridades en eventos nacionales e internacionales. Además de contribuir con otras iniciativas estratégicas para el fortalecimiento del movimiento feminista en la región.

El Fondo Centroamericano de Mujeres facilita actividades de fortalecimiento a los colectivos de mujeres, acompañándoles en su proceso de consolidación como organizaciones de la sociedad civil centroamericana.

 

Carla Reyes de la Red de Mujeres Adolescentes y Jóvenes Promotoras de Género, afirma que el FCAM es de las pocas organizaciones que confían en las mujeres jóvenes, nos apoya como líderes, cree en nosotras y en nuestro trabajo para apoyar a otras mujeres, sobre todo las más marginadas y ese apoyo repercute tanto en el crecimiento grupal como en el desarrollo de cada una”. Carla recuerda que han desarrollado varios procesos de fortalecimiento, y  que sin temor y con conocimiento de sus derechos y lograron mantener firme su posición ante el propietario de una radio que pretendía censurar su programa “Mujeres Arriba”, sobre derechos sexuales y reproductivos.

Para obtener mayores detalles sobre cómo aplicar a los fondos disponibles y contactar experiencias positivas en la región favor comunicarse con:

Lina Morales                        

Oficial de Programas FCAM  Teléfono celular  88 35 40 22 lina@fcmujeres.org

Martha Cecilia Ruiz

Responsable de Comunicación y Relaciones Públicas

Teléfono celular: 8327 3144 martha@fcmujeres.org   y  martha_cecilia_ruiz@yahoo.com.mx

El mito del Acceso Universal a los ARV en Latinoamérica

"El Fondo Global no tiene suficientes fondos, porque los países están más preocupados en salvar Bancos que vidas humanas”

Por Fabiola Llanos, Periodista responsable de Comunicaciones de la Fundación catalana Sida i Societat y miembra de la Red Internacional de Periodistas con Visión de género. Viena, 21 de julio de 2010

En una nueva conferencia dentro de las actividades de la XVIII Conferencia Internacional sobre el sida – Viena 2010, las aportaciones de profesionales de diversas ramas del mundo científico y social, han girado en torno a la situación del acceso a los ARV de la población a nivel continental, desmitificando ciertos aspectos que -a sus pareceres- van más allá de lo que es la incidencia real, destacando la heterogeneidad y desigualdad que caracteriza al continente y la situación de extrema precariedad en que se encuentran las mujeres respecto de la vulneración de sus derechos fundamentales.

Pedro Cahn, Médico jefe de la sección Infectología del hospital Fernández, hacia hincapié en que la gente en latinoamérica “en unos paises más que en otros”, la población sigue contrayendo una infección prevenible, y muriendo de una enfermedad tratable. “Desde el 2001 al 2008, ha habido un 25% de incremento en la prevalencia del VIH/sida”, señalaba el especialista.

Entre sus argumentos, incidió en que dada la heterogeneidad de la pandemia y de los mismos países de la región, cada país debe enfrentar sus desafíos de manera distinta, aunque se debe contar con los recursos necesarios para ello. “Somos una región lo suficientemente pobre como para no estar sentados en las mesas donde se toman las decisiones de orden mundial, pero demasiado ricos para recibir ayuda. La homofobia, la inequidad de género, la pésima administración de nuestros recursos de salud, la corrupción, la migración, la pobreza, el estigma y la discriminación, promueven el incremento de las desigualdades”.

En su disertación apuntó a temas que ya son bastante conocidos, como el aumento de muerte y contagio de las mujeres por VIH/sida, o el mito de que en América latina existe un buen acceso a los ARV. “Está comprobado que los resultados más positivos en los tratamientos con ARV se producen cuando la persona tiene 50 CD4 y es asintomática. La verdad es que si hasta el 2008 en toda América latina sólo accedían a este tratamiento 445 mil personas con 190 CD4, la información no es correcta”. A esto, se suma que no existe un acceso a realización de test de VIH/sida, lo que implica una vulneración a los DDHH al no otorgar el derecho a la salud y al tratamiento o a la confidencialidad después del conocimiento de los resultados.

Otro problema es la inequidad ante el acceso a los tratamientos según el país. “Seguramente esto tiene que ver con dónde se producen los medicamentos, pero ¿cómo es posible que nos quedemos tranquilos sabiendo que en Belice el acceso al tratamiento cuesta 240 US$ y en Guatemala más de 2.100? Es el mismo tratamiento y produce exactamente los mismos efectos. El Fondo Global no tiene suficientes fondos, porque los países están más preocupados en salvar Bancos que vidas humanas”. Tras arrancar los aplausos de los asistentes (en su mayoría representantes de la sociedad civil), Cahn puso énfasis en la relación mortalidad y pobreza. “Cuanto más desigual es la distribución de los ingresos en cada país, más prevalencia del VIH podemos encontrar. A esto se suman el sexismo, el no apoderamiento de las mujeres, las influencias nocivas de fundamentalistos, como el de diversas religiones y el analfabetismo. Para la próxima década, tristemente estoy seguro de que estaremos hablando de nuestra región con un aumento en la incidencia del VIH/sida, un aumento sostenido de las infecciones de mujeres, más mortalidad y más tuberculosis multiresistentes”.

Tras él, Mario Bronfman, representante uruguayo de la Fundación Ford, señaló que la región se jacta de la existencia de sus procesos democráticos, pero que estos son “de muy baja calidad”, aunque lo positivo de los últimos años es que están apareciendo leyes aisladas que hacen frente a los diversos tipos de discriminación al entorno del VIH/sida, en especial en México, Nicaragua, Brasil y Costa Rica. También es clave la presencia y activismo de la sociedad civil, gracias a la que se han podido llevar a cabo denuncias a nivel internacional de los DDHH, específicamente, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Según Bronfman, los retos de los próximos años deberían radicar en lograr erradicar y penalizar la violencia sexual a través de una educación pertinente, a través de la movilización de la ciudadanía, con la protección de los derechos de migrantes, trabajadoras y trabajadores del sexo y acabando de una vez por todas con las inequidades de género y diversas fobias a las diferencias.

 

Prioridades de la región

A manera de conclusión, el representante de la Fundación Ford señaló diversos puntos elementales en el trabajo conjunto entre investigadores, actores sociales y gobiernos, como la protección y vigilancia de los Derechos Humanos, el cumplimiento de los compromisos internacionales firmados por los países (con un consecuente costo político si no se cumple) la inclusión real de la perspectiva de género en políticas y programas de los gobiernos, y que estén especialmente enfocadas a la “reeducación” de sectores como el de justicia. En este punto, Bronfman recuerda el caso de un juez mexicano que ante un caso de repercusión nacional sobre los derechos laborales de una persona portadora del VIH, el juez señaló a “aquellos que están infectados por esa bacteria”. “¿Qué me gustaría decir en la próxima conferencia? Que todo lo que se plantee en esta conferencia como meta, se cumpla, porque, tal y como dijo Peter Priot en la Conferencia de México, Nada de esto es negociable”, termina Bronfman.

 

Feminismo y VIH/sida

En la conferencia, también estuvieron presentes la feminista uruguaya Lilian Abracinkas y la psicóloga mexicana Gloria Careaga. Ambas coincidieron en catalogar a latinoamérica como un mozaico cultural, social y político, con una red de contradicciones muy importantes de los gobiernos de turno “muy buenos para firmar acuerdos, conferencias y convenios, pero ineficaces a la hora de llevar a cabo”.

Abracinkas también indicó que efectivamente hay avances dentro de los modelos de comportamiento de las mujeres de la región: ha disminuido la tasa de natalidad de 6 hijos por mujer en la década de los 60, a 2,5 en la actualidad. “Esto se debe a varios factores, entre los más importantes se encuentran el acceso a los métodos anticonceptivos, la secularización de las políticas públicas y la autodeterminación de las mujeres frente a la maternidad y la posibilidad de complementarla con otros proyectos de vida”.

 Pese a estos avances, según la feminista uruguaya, las sociedades aun dejan caer el peso de las “responsabilidades demográficas y de cuidado” sobre las mujeres, después de la incorporación de las mujeres al mercado laboral, lo que se suma a las tareas de cuidado de las familias, aun cuando se percibe menor salario, cuando hay una mayor flexibilidad laboral y cuando no hay el apoyo de los estados en este tipo de situaciones. “América latina es la región más inequitativa del mundo, donde las poblaciones que siempre han sido discriminadas sufren aun más las situaciones de precariedad. 55 mil niños viven con el VIH y 6 mil murieron el 2007. El 94% de los abortos sigue siendo clandestino. La violencia de género sigue siendo la principal causa de muerte y enfermedad de mujeres y niñas y las mujeres infectadas con el VIH si ya son discriminadas por su sexo a nivel laboral y cultural, ya no pueden seguir trabajando, siendo la mayoría de ellas las sostenedoras de sus hogares. El 80% de las mujeres que ha sido entrevistada y que es portadora del virus sufrió o sufre violencia machista” denuncia Abracinkas.

La educación de las niñas

La educación de las niñas

En 1405 en su libro "La ciudad de las damas", Christine de Pisan escribió: "Si fuera costumbre mandar a las niñas a las escuelas y les hicieron luego aprender las ciencias, cual se hace con los niños, ella aprenderían a la perfección y entenderían las sutilezas de todas las artes y ciencias por igual que ellos". Lamentablemente -604 años después-- millones de niñas en todo el mundo siguen quedando fuera de las escuelas por razones relacionadas a su condición de género: a veces proque deben quedarse en la casa cuidando a hermanos más pequeños, en otras ocasiones porque sus padres consideran que es mejor invertir en la educación de los hijos varones, o no vos a clases por razones de seguridad, ya que las escuelas quedan muy lejos y hay agresores sexuales en las comunidades, que por cierto viven en las más grande impunidad. Hay casos en que por falta de un baño para las niñas éstas dejan de ir a clases. Ya ni se diga en lo casos de profesores acosadores sexuales.

Es tiempo de hacer todo lo posible para que nada impida el derecho a la educación de las niñas, derecho que va más allá de la gratuidad, pues requiere respeto, inclusión, solidaridad y sobre todo un reconocimiento a niñas sujetas de derecho, ante las cuales la familia, la escuela, la comunidad y el Estado tenemos responsabilidades ineludibles que cumplir. 

También nosotras las mujeres

¿Porqué algunas mujeres los prefieren canallas? Talvez por las mismas razones que otras escogen a alcohólicos para compartir sus vidas. El rol de madre salvadoras, buenas y sufridas, nos ha calado en nuestro papel de mujeres al servicio de otros y muchas de nosotras siguen apostando a que “un día se compondrá”, otras esperan resignadas a que las oraciones surjan efectos, sin importar si el susodicho quiere o no curarse del alcoholismo o las adicciones al sexo, al juego o a las drogas.

La pregunta es porqué no salvarnos a nosotras mismas, porqué mejor no tener claro los costos emocionales y físicos de convivir con alguien que no siente respeto por sí mismo ni por los demás. Las cristianas creemos en que Jesús vino para que tengamos vida en abundancia, conviene entonces preguntarse si es la voluntad de Dios que yo sea la salvadora y mártir de este sujeto, ¿es vida en abundancia soportar infidelidades, abusos y hasta le riesgo de ITS y VIH? 

Conviene dejar atrás “la cruz” y recibir las buenas nuevas. No necesitamos ser redentoras de quien no quiere salvarse. Tampoco necesitamos convertir en nuestros hijos e hijas en martires, víctimas de padres y padrastos.

Los chantajes, las amenazas, el miedo, los golpes no pueden ser parte del plan de Dios para nuestras vidas. Ojalá que más hombres y mujeres hablaran del tema dentro de las iglesias.

Siempre es tiempo de dar las buenas nuevas.

 Empecemos pues con nuestras hermanas e hijas, con nuestros hijos y amigos y hablemos del verdadero amor y de la felicidad sin límites, desde el respeto a nosotras mismas que también fuimos hechas a imagen y semejanza de Dios

 

Decí NO a la Violencia contra las Mujeres

Decí NO a la Violencia contra las Mujeres

Te invito a Decir NO a la violencia contra las Mujeres, podés unirte a la campaña mundial promovida por UNIFEM y encabezada por la actriz Nicole Kidman. Visita la página web http://www.saynotoviolence.org/

En Nicaragua, una de cada dos mujeres ha sido maltratada físicamente alguna vez por su marido o compañero de vida y se calcula que una de cada cuatro mujeres está siendo maltratada actualmente y tres de cada 10 mujeres maltratadas son golpeadas durante su embarazo. En estas condiciones difícilmente se podrá exigir al agresor el uso del condón, la fidelidad o la abstinencia para prevenir la transmisión del VIH. La violencia contra las niñas y las mujeres está generalizada y afecta a mujeres de diversas condiciones económicas y académicas.

Hay mucho que podemos hacer. Unámonos a la campaña mundial para decir NO a la Violencia contra las Mujeres.

 

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Madre para comprar, para vender, para parir y olvidar

Madre para comprar, para vender, para parir y olvidar
Por Martha C. Ruiz
Otra vez el día de las madres. Nuevamente las rosas rojas anunciando la venta de electrodomésticos y los productos de belleza para que las madres cumplan de mejor manera con sus  roles –dentro y fuera de sus casas. Con mayo, más que lluvias, caen  torrenciales de propuestas comerciales para convertir a la madre “en reina por un día”, pues para servir, obedecer, callar y parir los hijos que “Dios mande” está el resto del año. Y por si alguien duda del mandato, ahí están las canciones que confirman los cánones que dicen que madre buena es aquella sufrida, resignada, con vida sexual solamente para la reproducción y que vive la maternidad como un apostolado.
La maternidad más que un derecho, se ha entendido como una obligación, “el punto culminante para ser una verdadera mujer”. Y así, en todos los espacios públicos y privados se da por entendido que toda mujer nace para ser madre, es más, para ser buena madre y no “una madre desnaturalizada” que, por supuesto no tiene su equivalente en “padre desnaturalizado”, porque “madre, es madre al fin”. Y si en el camino se da la vida por ello, y por lo tanto muere con el hijo o hija en sus entrañas y deja a otros cuantos en la orfandad, quedará más apropiado para el marco de santidad que tan de moda se pone por estos días. Pero claro está, no hay tiempo en los spot de TV ni en las cuñas de radio, para pensar en los que han perdido a su madre y en el dolor que les invade. El dolor es para  las madres.
Porque la maternidad tiene que ser algo doloroso en un país donde las muertes maternas siguen siendo cifras preocupantes, en un país donde los servicios médicos no están en todas las comunidades, donde hablar de anticonceptivos es pecado, donde el VIH sigue en aumento en las mujeres jóvenes, donde la violencia sexual e intrafamiliar es el pan nuestro de cada día y en donde los legisladores (¡ah! Y las legisladoras, porque también las hay) prohíben a las mujeres decidir si quieren morir o sobrevivir a causa de un embarazo que no es compatible con sus vidas.
La maternidad difícilmente será una celebración a la vida y al gozo de llevar el amor en tu vientre, cuando viene impuesta a los trece años producto de una violación de tu padrastro o de tu propio padre.  Pero ahí estarán las flores de plástico en los semáforos capitalinos en las manos de niñas que pronto serán madres, o hijas de madres que apenas tuvieron infancia, para recordarte que las madres son la excusa comercial de turno. Pero no importa, “ser madre lo es todo”, por lo menos para el mercado y para la propaganda machista, porque en la vida real ser madre de verdad, es querer serlo y no deber serlo, es tener la fortaleza emocional, la valentía y la solidaridad, para acompañar una nueva vida, es recibir con alegría a un ser que crece dentro de tus entrañas o que nació del vientre de otra, pero que crecerá a tu lado, feliz, con dignidad y con derechos, para quien no querés el sello del sacrificio y la resignación.
Ser madre es poder serlo sin olvidarte de vos, de tus sueños y tus placeres. Ser mama es conversar con el otro, la otra, que alguna vez vivió en vos, pero que se ha convertido en persona distinta, única e independiente, con quien jugás, reís, discutís o simplemente compartís espacios en completo silencio, sin miedo, sin temor a ensuciarte, sin preocuparte por el tiempo, ni el qué dirán, ni por el precio del regalo.
Ser madre es tener fe en que tus hijas, tus hijos, no se creerán el cuento del 30 de mayo, porque a fin de cuentas, con vos han aprendido que el amor nada tiene que ver con los comerciales.

La Justicia y la diferencia entre pene y vagina

  Martha Cecilia Ruiz*

Ante la impunidad y la indefensión en que se encuentran las víctimas de violencia sexual en Nicaragua, uno de los peligros es que las familias de las niñas violadas se tomen la justicia por sus manos.  Aunque parezca exagerado puede ser la única opción que el sistema de justicia está dejando a las víctimas que conociendo e identificando perfectamente al violador, -porque es un pariente o un vecino- lo ven salir libre, ya sea porque la Fiscalía no encontró méritos para acusarlo o porque un jurado de “conciencia” lo encontró inocente o simplemente porque nunca fue capturado. ¿Qué opciones ofrece un sistema judicial que aún con pruebas, deja en la impunidad a los violadores? ¿Qué siente una madre al ver al violador de su hija pasar todos los días frente a la puerta de su casa burlándose de la niña víctima y hasta del producto de la violación? ¿Qué modelo de monstruosa sociedad tenemos que favorece al victimario y humilla, agradece y desvalora a la víctima? 

Cada año, un promedio de 50 mujeres y niñas son asesinadas en nuestro país por razones de género, es decir por hombres en su afán de controlar sus vidas y sus cuerpos. La Red de Mujeres contra la Violencia y organismos que trabajan por los derechos humanos de las mujeres como el CENIDH han alertado sobre la violencia contra las mujeres como un problema nacional, sobre lo peligroso del abordaje sensacionalista y sobre la necesidad de políticas integrales para prevenir, erradicar y sancionar la violencia de género. Sin embargo, poco o nada se avanza.   Por ejemplo, para muchas y muchos ciudadanos, las 823 niñas y mujeres víctimas de delitos sexuales que reportó la Policía Nacional en el primer trimestre de este año, sólo están pagando su “mal gobierno”,  son “chavalas locas” o niñas que no fueron “bien cuidadas por sus madres”.

El mundo al revés

Pero ¿qué pasaría si en lugar de 50 mujeres y niñas violadas y asesinadas aparecieran cada año 50 hombres sin pene? “Qué mal gusto -dirán algunos- qué horror escribir eso y ¡cómo pueden publicar semejante cosa!”. En esta línea muchos querrán pasar a otro artículo tratando de borrar de su mente la imagen de 50 hombres con el pene cercenado.  

Resulta  difícil imaginar que cada año deambularían por todo el país decenas -ya no digamos miles como en los casos de mujeres y niñas- de hombres ultrajados, despojados de parte importante de su sexualidad, sin tener a dónde acudir, tocando puertas infructuosamente, buscando justicia o sufriendo en silencio.  Eso no ocurriría, seguramente porque los diputados –que en su mayoría son hombres- publicarían leyes de emergencia y asignarían recursos extraordinarios para perseguir a los autores o autoras de tan horrendos crímenes.  

Comisionados Policiales, Generales de Ejército, Ministros y políticos de toda especie se reunirían de emergencia, se pediría auxilio internacional y se procuraría TODO por hacer justicia. Líderes religiosos clamarían contra el horror, el crimen y el terrorismo sexual y demandarían justicia en lugar de perdón y olvido cristiano, como tantas veces se hace con niñas violadas y embarazadas. En este supuesto, SI BRILLARIA LA JUSTICIA, tan ausente en la vida real para miles de mujeres y niñas víctimas de violencia sexual.

*Publicado en END, agosto de 2005

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